El sistema público atiende hoy en día a unas 512.000 personas, lo que representa aproximadamente el 72% de la población de la provincia.
Especialistas de distintas áreas se incorporaron desde septiembre a hospitales y centros de Salud de toda la provincia de Neuquén. La medida fortalece la atención, el diagnóstico y el trabajo territorial para atender la creciente demanda sanitaria.
Hace poco más de dos años, el sistema público de salud de Neuquén atravesaba una situación que demandaba respuestas urgentes. La falta de equipamiento, insumos y medicamentos, sumada a la necesidad de fortalecer la formación y permanencia de profesionales, había puesto al sistema sanitario en una situación crítica. “Cuando asumimos, el sistema de salud estaba en terapia intensiva”, resumió alguna vez el gobernador Rolando Figueroa al referirse al escenario que encontró al inicio de su gestión.
Frente a esa realidad, la Provincia puso en marcha un proceso de recuperación que incluyó una fuerte inversión en infraestructura, aparatología, insumos, medicamentos y formación profesional. “Decidimos invertir en salud porque entendemos que es uno de los pilares fundamentales para mejorar la calidad de vida de los neuquinos”, sostuvo Figueroa. El resultado de ese proceso no tardó en reflejarse en un sistema que recuperó capacidad de respuesta, prestigio y presencia territorial, con más equipamiento y una mayor disponibilidad de atención en los centros de salud.
El resultado fue contundente. El sistema público de salud de Neuquén atiende hoy en día a unas 512.000 personas, lo que representa aproximadamente el 72% de la población de la provincia. Para entender esta cifra, hay que contemplar el incremento de la demanda debido al crecimiento poblacional, la reducción de cobertura de obras sociales y afiliados a PAMI que se atienden en hospitales públicos.
Frente a este panorama, la reciente incorporación de 27 profesionales formados en el Sistema Provincial de Residencias a la planta permanente constituye una nueva señal de fortalecimiento. Desde el 1 de septiembre, especialistas en Anestesiología, Clínica Médica, Cirugía General, Pediatría, Medicina General, Hematología, Infectología, Terapia Intensiva, Diagnóstico por Imágenes, Ortopedia y Traumatología, Psiquiatría, Salud Mental, Odontología, Bioquímica y Epidemiología pasaron a integrar definitivamente el sistema público.
La decisión también tiene un fuerte componente territorial. Los nuevos profesionales se distribuyeron entre hospitales de Neuquén capital, Plottier, Centenario, San Patricio del Chañar, Cutral Co, Zapala, Junín de los Andes y Villa La Angostura, además del nivel central. De esta manera, la formación realizada en el propio sistema se transforma en arraigo, continuidad de los equipos y mayor capacidad de atención para las comunidades.
Para el gobierno de Figueroa, la permanencia de estos profesionales no constituye un hecho aislado, sino parte de una estrategia que apunta a recuperar y fortalecer integralmente el sistema sanitario. La nueva Ley de Residencias de Neuquén acompaña este proceso con un esquema de formación actualizado, que contempla jornadas de 62 horas semanales, guardias de 12 horas e incentivos vinculados con especialidades y zonas de la provincia.
Así, detrás de cada incorporación hay también una decisión de política pública: formar profesionales en Neuquén y generar las condiciones para que puedan quedarse. La apuesta combina inversión en infraestructura, tecnología y recurso humano. En ese proceso, los 27 nuevos integrantes representan mucho más que incorporación de personal: son profesionales que se formaron dentro del sistema y ahora pasan a fortalecerlo desde adentro, en un modelo que garantiza atención de calidad con presencia en todo el territorio provincial.
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