El clima en Neuquén

icon
15° Temp
29% Hum
La Mañana Zapala

"Una niña no es un expediente", la dolorosa carta abierta de la mujer que crió a su sobrina, separada de su familia tras un fallo polémico

Laura, quien crió a la niña A. desde los seis meses junto a su pareja (tío biológico de la nena), rompió el silencio en redes con un texto que conmovió a Zapala.

Si fuéramos una mentira, ¿quién puede borrar tantos años? La pregunta no es retórica. Es la que se hizo Laura Carinao, mamá del corazón de la niña A., cuando decidió por primera vez contar en primera persona lo que vivió junto a Matías Urrutia.

Diez años de vida compartida. Diez años llamándola hija. Diez años de abrazos, noches de desvelo, primeros pasos, lágrimas secadas y sonrisas cuidadas. Eso dice la carta que publicó en sus redes y que en pocas horas se viralizó en Zapala bajo el título “Si fuéramos una mentira”.

“Desde sus seis meses fuimos brazos, fuimos hogar, fuimos quienes estuvieron cuando necesitó amor y protección”, escribió. Y agregó una frase que resume el nudo del caso: “Una niña no es un expediente. No es un número”.

No es solo una carta de desahogo. Es la primera manifestación pública de la familia que la crió y que hoy, por una resolución judicial, tuvo que dejar la casa donde la niña creció.

De brazos a hogar: diez años que no se borran con una firma

En el texto, Laura y Matías repasan lo que para ellos es indiscutible: el vínculo socioafectivo. No hablan de papeles, hablan de presencia.

“¿Quién borra los abrazos, las noches de desvelo, los primeros pasos?”, se preguntó. Y responde con la vida cotidiana: escolarización, actividades de tela e inglés, buen rendimiento escolar, cumpleaños con amigos cada año, un local contratado para festejar sus 10 años que ya estaba reservado.

“Si fuéramos una mentira, ¿por qué duele tanto su ausencia?. Si no fuéramos su familia, ¿por qué su corazón nos busca?”, dice otro de los fragmentos más compartidos. Allí remarcaron: “No queremos quitarle nada a nadie. Solo queremos que se escuche a una niña, que se respete su voz”.

La carta cierra con una declaración de amor y de lucha: “Somos mamá y papá por amor, por presencia y por elección. Y aunque hoy nos hayan separado de ella, nadie puede arrancar de nuestro corazón los diez años que vivimos a su lado”.

Y un pedido que hoy repite todo Zapala: “Justicia por nuestra niña. Justicia por su voz. Justicia por su derecho a ser escuchada”.

El trasfondo judicial que explica la carta

Detrás de esa poesía hay un expediente que empezó en 2023. Según explicó el abogado patrocinante de la familia, Germán Zúñiga, Matías —hermano de la madre biológica— y Laura iniciaron pedidos de guarda cuando la niña tenía seis meses. Obtuvieron una guarda de seis meses y luego de un año, que venció mientras se tramitaban otras causas paralelas de régimen de comunicación y privación de responsabilidad parental.

La madre biológica inició un pedido de restitución. En ese marco, la jueza de Familia Gloria Anahí Martina dictó sentencia el 27 de agosto y cuatro días después, el 31, se acogió a la jubilación. La resolución unificó los expedientes, otorgó el cuidado unilateral a la progenitora y ordenó la exclusión del hogar de Matías y Laura.

Ese hogar es una casa provincial sin título, a nombre del padre de Matías, donde además funciona el mercadito que es el sustento de Laura, hoy cerrado con mercadería perecedera adentro.

Para Zúñiga, hubo dos hechos que agravan la decisión: la forma de ejecución y el lenguaje. Asegura que la restitución fue “violenta, sin revinculación paulatina y gradual” y que la niña —escuchada en reiteradas oportunidades por distintas juezas subrogantes y por la Defensoría de los Derechos del Niño— siempre manifestó su voluntad de quedarse con quienes identifica como papá y mamá.

El otro punto es el uso del término “apropiadores” en la sentencia para referirse a Matías y Laura. “Nos parece totalmente repugnante, totalmente desafortunado y fuera de lugar”, sostuvo. “Han tenido un reconocimiento legal. Que el proceso no haya resuelto en tiempo y forma no los hace apropiadores”, afirmó.

La defensa ya apeló ante la Cámara y logró, a través de la jueza subrogante María Cecilia Gómez, una orden para reingresar de 10 a 11:30 a retirar ropa, documentación y medicación.

Mientras tanto, la carta sigue circulando. No pide venganza. Pide lo que la propia niña, según los informes, ya dijo: ser escuchada.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas