El megaproyecto del túnel submarino para cruzar desde Chile a Argentina: las tres opciones que podrían utilizarse
Un especialista universitario analizó distintos modelos de construcción. Ya se firmó el convenio para los estudios preliminares.
La idea de construir un túnel submarino que permita cruzar a la isla de Tierra del Fuego sin necesidad de ferrys se instaló con fuerza en la Patagonia. Esto ocurrió tras la difusión de un convenio entre autoridades y equipos de ingeniería universitarios para iniciar los estudios técnicos en la zona del estrecho de Magallanes, donde se llevaría a cabo la obra.
Esta semana, el gobierno de la región de Magallanes en Chile, y la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica de ese país le pusieron la firma al convenio para realizar las tareas preliminares de la obra del túnel en la zona de Primera Angostura, donde actualmente se realizan los cruces por mar.
El lugar fue elegido por las mismas razones que ahora se utiliza para cruzar en ferry: entre los puertos de Punta Delgada (en el continente) y Bahía Azul (Tierra del Fuego) hay solo 3,7 kilómetros de distancia.
Esa extensión tendría el túnel que, con el agregado de los ingresos de ambos lados, alcanzaría aproximadamente cinco kilómetros de largo.
Hormigón, tuneladora o cruce flotante
En una reciente entrevista, el director del Departamento de Ingeniería en Construcción de la Universidad de Magallanes, Jorge Villarreal Ortega, analizó los tres distintos modelos que se podrían utilizar para la construcción y dijo, además, que de acuerdo con especialistas noruegos que fueron consultados, el proyecto podrá tener un costo menor al considerado inicialmente.
Las consultas a los expertos de la Norwegian Tunnelling Network tienen que ver con la experiencia del país escandinavo, uno de los que tiene más túneles subacuáticos en el mundo.
“En la Primera Angostura hablamos de un tramo de entre 3,5 a 4 km con una profundidad de agua de entre 28 y 40 metros. En Noruega se han hecho túneles a mayor profundidad y distancia, como el proyecto que conecta cinco islotes en una zona geomorfológicamente muy parecida a Puerto Edén”, afirmó Villarreal Ortega.
El académico subrayó que será necesario definir “la solución constructiva más adecuada”.
Detalló, en ese sentido, diversas posibilidades. “En túneles que atraviesan cordilleras o bajo el mar, existen metodologías como el NATM (New Austrian Tunneling Method), que perfora y rellena con hormigón proyectado, o la TBM (Tunneling Boring Machine), que es una tuneladora”, dijo.
“Los noruegos incluso intentan hacer un túnel flotante a 400 metros de profundidad para unir Trondheim (en la zona de fiordos del oeste de Noruega) con Kristiansand (al sur del país europeo), ahorrando horas de viaje”, añadió.
Túnel a Tierra del Fuego: la información necesaria
“Expertos noruegos que nos visitaron el año pasado explicaron que los costos podrían ser menos elevados de lo que se pensó inicialmente”, señaló además Villarreal Ortega.
“El desafío más grande es realizar un estudio geotécnico y geofísico a gran magnitud”, dijo el especialista. Y opinó que es posible acudir a la Empresa Nacional del Petróleo de Chile como fuente de datos.
“Estoy convencido de que ENAP debe tener información importante producto de décadas de exploración, pero igualmente se necesita un estudio de prefactibilidad técnica actualizado con información real del fondo marino. Si usamos tecnología como la de Noruega, los costos no son tan altos comparados con los túneles del Metro de Santiago”, consideró.
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